Fotografía Color

La Ficción Como Verdad by Matias Hyde

Las imágenes que hacemos o consumimos efectivamente describen un sujeto fotográfico. Pero muchas veces, sino todas, estas imágenes son acerca de otra cosa. Algo relacionado más con la historia personal del fotógrafo y los vínculos y relaciones que forma a partir de ello, y no tanto de lo que fotografía en sí mismo.

Podemos crear o contar historias que pueden aparentar ser verídicas, pero que inevitablemente siembran la duda…

“¿Lo son, realmente?“

“¿Puede la fotografía servir como un instrumento de registro fiel y verdadero de la Realidad que transitamos, vivimos, observamos, sentimos?“

Personalmente, creo que no, y que nunca podrá ser puramente objetiva. Y es lo que la hace tan única.

La fotografía es ficción, pero una que resulta creíble.

Y precisamente en esta ficción es donde la fotografía es más poderosa, y donde encuentra su Verdad.

Atenea by Matias Hyde

Matias Hyde - Mentor

Atenea adoptó la forma humana de Méntor para educar a Telémaco, hijo de Ulises.

A raíz de este personaje, se creó el término “mentor” para referirse a la persona que guía y comparte su experiencia y sus conocimientos a través de encuentros con la persona que mentoriza.

Muy recientemente, la vida me regaló la presencia de una Atenea que me inspira con cada encuentro.

To Thank A Mentor

“Late at night, when the bugs are out, 
And the snores haunt the hallways round and about, 
A little girl sits contemplating a word to fit, 
To finish a letter of admit.
(…)

Yet here I am searching words for You, 
To say at least a good thank you.
Whether that is enough, no one will know, 
For the greatness of you, will then never quite show...

(…)

For that I embrace you as my Mr. Magorium, 
Your knowledge the great emporium, 
With love I seal my respect
To you all my conquers reflect.

I thank you dear and close to my heart, 
In hope that you know you have played a part, 
In a young life that will oneday fly
Into an inspired sky. “

- Albertine Geyer

Colectivo VoidTokyo by Matias Hyde

Comparto una pequeña entrevista a Tatsuo Suzuki, fundador de VoidTokyo, realizada durante la inauguración de una muestra colectiva en Hamburgo.

"Decidí empezar VoidTokyo porque, aunque todos los integrantes del colectivo tienen un gran talento, la mayoría enseñaba su trabajo en internet. Y aunque obtenían muchos likes, sus obras se contemplaban linealmente y desaparecían rápidamente. Esta dinámica terminó por aburrirnos.
 
 Ahora tenemos las obras en papel. No necesariamente como fotolibros, pero al menos sí que están impresas. Actualmente existen muchísimos laboratorios que ofrecen servicios rápidos y baratos de impresión, y para nuestro trabajo impreso optamos por elaborar fanzines
 
Nuestra motivación ahora es enseñar Tokyo desde diferentes puntos de vista."

¡Otra razón para empezar a imprimir nuestras fotos! En internet se consumen en cuestión de segundos. El papel, en cambio, ralentiza su lectura, y permite centrarnos página a página en el contenido de la obra. Nos deja apreciar la secuencia como el autor realmente quiso presentarla, desvelando las fotos poco a poco, construyendo narrativas una tras otra. Si añadimos al mix el diseño del fotolibro o fanzine, el formato, el tamaño, la elección del papel, etc.experimentamos la fotografía de manera muy, muy diferente a la que consumimos en internet.En mi opinión, resulta una más enriquecedora para todos los sentidos.

Una propuesta: invertir en fotolibros y fanzines, y no en equipo. Contar con una cámara, un lente, y una gran fototeca.

Violeta y Martín. Otoño, 2018, Buenos Aires.

Violeta y Martín. Otoño, 2018, Buenos Aires.

Otro fragmento de la entrevista que me pareció interesante es cuando Damon Jah menciona el concepto de la filosofia japonesa ichi-go ichi-e (una vez, un instante / one time, one moment).

“Se trata de compartir momentos. Nos encontramos, nos conocemos. Intento capturar ese instante. Pero nunca volverá a ser igual.“

Nos cuestiona esa creencia generalizada de que lo espontáneo es más verdadero que lo posado. Pero realmente, ¿no son tanto el instante decisivo como lo posado irrepetibles, imposibles de recrear? ¿Acaso no es ninguno verdadero? ¿No es la vida misma, en última instancia, esa verdad que creemos capturar de una manera u otra en nuestras fotos? ¿Es la fotografía una mentira, e importa que lo sea?