¿Cómo es una Buena Fotografía? by Matias Hyde


Siempre creí en lo mucho que nutre estudiar la Historia del Arte (en todos los continentes y épocas) para desarrollar un lenguaje visual. Hacer un esfuerzo por entender cómo los artistas creaban, y desde qué lugar personal y bajo qué contexto socio-político lo hacían. En definitiva, entender cuáles eran los cánones de belleza a lo que se aspiraba entonces, o predominaba en cada civilización.

Me parece muy interesante la variedad de formas y expresiones artísticas que existieron y desarrollaron en toda la Historia de la Humanidad. Bajo mis ojos, no hay una mejor que la otra, son todas “buenas”, sino increíbles. Desde las maravillosas y atemporales pinturas en las cuevas de Chauvet en Francia y Altamira en España, a los relieves mesopotámicos, pasando por los dibujos y grabados de Hiroshige, hasta los retratos de Frida Kahlo. Todas son expresiones únicas, irrepetibles y MAGNÍFICAS.

 
Matias Hyde - FBuena
 

Ahora bien, ¿qué pasa con la fotografía? Como lenguaje, es muy, muy joven. De hecho, nos encontramos viviendo plenamente la Revolución Digital, que la siento como esa rebeldía propia de la adolescencia. El camino de la fotografía sigue actualmente en constante transformación, aún madurando. Por ejemplo, hace un siglo dominaba el Blanco y Negro, y sólo desde hace unas pocas décadas que el Color tomó las riendas…por no mencionar otros tantos casos.

Dentro de este crecimiento, distingo dos vertientes, que se entrelazan a veces confusamente. Una comercial, y otra artística.

La primera tiene muy claro lo que necesita, y dictamina cómo debe de ser una foto formalmente para ser válida: que respete hasta cierto grado determinadas reglas de composición, que utilice astutamente todas las cualidades de la luz (natural y/o artificial), sin contar con los enfoques críticos, y que contenga algunos trucos técnicos que no hacen otra cosa que homogenizar la producción global actual.

20190303_Matias Hyde_Casa Mati-466.jpg

La segunda vertiente, para mi, es la fotografía como expresión personal, siendo el foto-libro el sumun de un cuerpo de trabajo fotográfico.

Y es dentro de este contexto donde el dilema que una foto sea “buena” o mala pierde relevancia. Lo que sí importa es lo que el libro quiere decir, cómo te conmueve. Da igual si lo logra con un conjunto de buenas o malas fotos. Si algunas responden al canon más clásico, genial, y si otras rompen con el mismo, perfecto. Creo en el poder del total de cada una de esas partes.

Y creo también en que, hagamos lo que hagamos, sea siempre desde la dedicación y consciencia plenas.

La Intimidad en Fotografía by Matias Hyde

Buenos Aires, verano, 2018.

Buenos Aires, verano, 2018.

 

Creo que la intimidad tiene que ver con sentir esa proximidad del fotógrafx con lo que fotografía. No se trata solamente de una proximidad física per se (que también cuenta, claro) sino de una emocional. Esa que existe cuando se establece una conexión genuina con una persona o un lugar, cuando uno “se siente como en casa”.

De entre todo el mar de fotografías que se producen y consumen actualmente, a veces siento cómo esa intimidad aparece, así de la nada, atravesando el papel, conmoviéndome sin poder explicarlo precisa y racionalmente. Es a lo que aspiro, y lo que me hace entender la fotografía como un modo de expresión personal (como lo pueden ser el lenguaje escrito o musical).

Esta particular conexión la percibo, por ejemplo, en los retratos de familia de Christopher Anderson en su libro “Son”, o en la obra “Pájaros” de Graciela Iturbide, o en los paisajes del Mar Muerto de Vanessa Winship. Son mi nueva obsesión. ¿Cómo se podría definir “ese qué se yo, viste?”, esa presencia mística, casi palpable, de los propios Anderson, Iturbide y Winship en papel?

 

En este nuevo camino me encuentro, buscando esas fotos que sobresalen como faros, que me hablan de lo que realmente quiero expresar visualmente.

Contrariado, siento con alivio y desesperación el saber que no tienen una fórmula para replicarlas cada vez que fotografío.

Eso las hace tanto más especiales…

…y así como una aparece, nunca sé cuándo vendrá la próxima.

Buenos Aires, otoño, 2018.

Buenos Aires, otoño, 2018.

 

Influencias by Matias Hyde

Influencias…

¿Qué hago con ellas?

Me guiaron e inspiraron en mis primeros andares fotográficos. Reconocí en ellas algo de lo propio en gestación, pero con recorridos y experiencias de obvias diferencias.

Pero en algún punto, por mi exigencia e historia particulares, estas mismas influencias llegaron a convertirse en una carga, oscureciendo mi natural crecimiento con su sombra. Veía la realidad en forma de fotografías vistas anteriormente, y no con mi propia mirada.

Intenté entonces escapar a esas influencias haciendo algo distinto, algo nuevo para mí. Es más, intenté producir algo que nunca se había tratado hasta el momento. Ese Gran Proyecto basado en un Gran Tema. Salí al mundo con ideas, convicción y resolución renovadas…sólo para darme cuenta de que todos esos Temas (como el amor, la soledad, el exilio, la guerra, la comedia, la venganza, la infancia, etc…) ya habían sido abordados con anterioridad, y no sólo una vez, sino decenas de veces, magistralmente. Me di cuenta que mis ideas y proyectos distaban mucho de ser originales.

En definitiva, que soy uno más, y no puedo reinventar la rueda. Me pregunté entonces, ¿en qué lugar me deja todo ésto? ¿Tiene sentido seguir fotografiando?

Matias Hyde - Influencias

Personalmente, sólo después de serias crisis y mucha reflexión, puedo decir que SÍ, y mucho. Me propuse abrazar mis influencias, y dejar de huir de ellas.

Intenté imitar, copiar, robar lo mejor posible mis influencias, al milímetro, con un sólo propósito: entender que nunca se puede repetir una misma foto. Que por mucho que lo intente, mis fotos siempre serán diferentes, hechas en otro tiempo, otra contexto, otra cultura, mi mirada con una historia personal única e irrepetible.

Uno de mis tantos intentos imitando a  Bruce Gilden . Madrid, 2012.

Uno de mis tantos intentos imitando a Bruce Gilden. Madrid, 2012.

Y otro copiando a  Ernesto Bazán . Madrid, 2012.

Y otro copiando a Ernesto Bazán. Madrid, 2012.

Y cuando entendí ésto, no hace mucho, sentí un alivio creativo sin precedentes en mi vida.

Con esta epifanía, me liberé de la ansiedad de querer ser único e irrepetible, porque no hace falta buscar serlo. Ya lo soy.

Me centro ahora en los Temas con lo que me siento en mayor sintonía, por muy cotidianos que sean. Ya no siento la necesidad de viajar a ningún país exótico a cubrir grandes eventos o tragedias, o retratar celebridades, entre tantos otros ejemplos. Me basta con la cotidianidad y familiaridad de mi vida más inmediata para desarrollar y aumentar mi lado espiritual y creativo.

La sombra se aclaró por fin, y empecé a ver con mis propias fotos.


¿Se parecen mucho a quienes admiro? Quizás sí, a veces quizás demasiado, no lo sé. Pero no me importa. Disfruto con lo que hago, y cada día con más convicción hago fotos sólo para mi, y para nadie más. Pero sin descuidar los fundamentos de lo que creo conforma una buena foto…

Pero, ¿y cómo es una buena foto? ¿Cómo la distingo del resto?

Gran pregunta para otro día…

(Re)Construyendo Recuerdos by Matias Hyde

Siempre me interesó el concepto de entender las fotografías instantáneas como Recipientes de Memorias.

¿De qué manera construyen e informan nuestra opinión de lo que recordamos?

¿Recordamos la propia instantánea…o el hecho en sí mismo?

Yendo más allá…¿son nuestras memorias una construcción híbrida de recuerdos genuinos e imágenes?

¿Cómo recordaríamos nuestras vidas sin la influencia visual de las fotografias?

Matias Hyde - Recuerdos

Esta manera de influir (y hasta cierto punto de mentir) sobre lo que recordamos, refuerza mi opinión de que la fotografía no puede ser objetiva, ni operar bajo diferentes verdades más que una sola: la de uno mismo. La Verdad de cómo vivimos lo fotografiado.

Si aceptamos esta premisa, automáticamente nos quitamos el peso de querer “reinventar la rueda”, o buscar ser originales, porque si somos honestos presentando nuestra Verdad, el contenido y forma de lo que hacemos será intrínsecamente auténtico, irrepetible.

Matias Hyde - Recuerdos

La Ficción Como Verdad by Matias Hyde

Las imágenes que hacemos o consumimos efectivamente describen un sujeto fotográfico. Pero muchas veces, sino todas, estas imágenes son acerca de otra cosa. Algo relacionado más con la historia personal del fotógrafo y los vínculos y relaciones que forma a partir de ello, y no tanto de lo que fotografía en sí mismo.

Podemos crear o contar historias que pueden aparentar ser verídicas, pero que inevitablemente siembran la duda…

“¿Lo son, realmente?“

“¿Puede la fotografía servir como un instrumento de registro fiel y verdadero de la Realidad que transitamos, vivimos, observamos, sentimos?“

Personalmente, creo que no, y que nunca podrá ser puramente objetiva. Y es lo que la hace tan única.

La fotografía es ficción, pero una que resulta creíble.

Y precisamente en esta ficción es donde la fotografía es más poderosa, y donde encuentra su Verdad.

Smartphones by Matias Hyde

Reconozco que en su momento tuve mis prejuicios con respecto a usar smartphones para hacer fotografías. Me parecía entonces “algo demasiado fácil”, una práctica “poco seria”.

Matias Hyde - Smartphones

Me decía, “¿yo, usar una pantalla para encuadrar, con controles táctiles y modos semiautomáticos, sino automáticos? ¡Blasfemia!”

Sonrío pensando en lo inflexible de mi actitud.

Por supuesto, el problema no era la herramienta per se, sino cómo me estaba relacionando con ella (que, por cierto, resulta ser increíble, y al alcance de la mano cuando y donde quiera).

Creo que una de las grandes virtudes de la fotografía es que pertenece a círculos exclusivos en forma física como museos y colecciones privadas, como a medios masivos gratuitos en forma digital como en Facebook, Instragam, etc. Sin olvidar los fotolibros de tiradas limitadas, codiciados por dedicados coleccionistas, pasando por los fotolibros en constante re-impresión, o los siempre emergentes y experimentales zines.

Matias Hyde - Smartphones.jpg
Matias Hyde - Smartphones

Actualmente, la fotografía es democrática y no entiende de posiciones sociales para prosperar. Si uno quiere hacer fotos, encontrar la manera de hacerlo es relativamente fácil, y todo ello es válido.

Teniendo esta enorme ventaja a mi favor…¿por qué no sacarle provecho? ¿Por qué no tomar en serio tambén un smartphone (entendiendo por ello el utilizarlo como herramienta de expresión personal a consciencia con dedicación diaria)?

Irónicamente, en cuanto cambié mi mentalidad, y reconocí sus capacidades inherentes, comencé a experimentar y a divertirme muchísimo. Me sentí liberado, con una capacidad de juego renovada. Transitaba las calles haciendo fotos y riéndome entretenido con los resultados. “Lo que me estuve perdiendo todo este tiempo, dammit”.

¿Qué gané con tomarme en serio los smartphones? No tomarme tan en serio, y permitirme jugar tanto con herramientas “serias” como las “no tan serias”. O lo que es lo mismo, divertirme o trabajar con cualquier cosa que haga fotos, y conseguir resultados que me gustan.

Matias Hyde - Smartphones
Matias Hyde - Smartphones
Matias Hyde - Smartphones
Matias Hyde - Smartphones
Matias Hyde - Smartphones

(En cuanto a lo técnico, utlicé las aplicaciones Lightroom CC Mobile, Snapseed y VSCO, por sus interfaces intuitivas por las que es fácil navegar, y los controles de retoque tan variados y personalizables.)

Recursos para Seguir Aprendiendo by Matias Hyde

¡Qué bueno que el aprendizaje nunca se termina, que siempre hay un margen de mejora, incluso entre los Maestros!

Personalmente, cuanto más aprendo acerca de fotografía, pintura o dibujo, menos siento saber.

Pero no me frustra; no veo el vaso medio vacío, ni siento la necesidad de llenarlo de un día al otro. Me recuerdo que quiero conservar y potenciar la curiosidad insaciable propia de los niñxs. El sentirme un estudiante en desarrollo me empuja a experimentar, divertirme en el proceso, y a buscar recursos para seguir creciendo día a día.

Un recurso que me gustaría difundir es el de los "podcasts". Programas de radio con entrevistas a diferentes fotografxs y editores que comparten sus experiencias y reflexiones más personales. Excelentes para acompañar esos largos viajes en colectivo o tren.

-A Small Voice, Conversations with Photographers, por Ben Smith (en inglés)

-The Candid Frame, por Ibarionex (en inglés)

-Visual University (en español)

Tras oir cientos de horas de entrevistas a artistas visuales de diferentes edades y trayectorias, y que se desenvuelven en proyectos muy dispares en contenido y forma, unas ideas y sentimientos comunes empiezan a vislumbrarse en todos ellos:

Lo importante que es estar conectado emocionalmente con lo que fotografiamos. Si no hay empatía, el proyecto muere por su falta de honestidad.

Lo importante que es estar conectado emocionalmente con lo que fotografiamos. Si no hay empatía, el proyecto muere por su falta de honestidad.

Lo enriquecedor que es fotografiar también nuestra cotidianeidad. La búsqueda consciente por apreciarla bajo puntos de vista diferentes forma un carácter abierto, flexible y empático, que nos beneficia artística y personalmente.

Lo enriquecedor que es fotografiar también nuestra cotidianeidad. La búsqueda consciente por apreciarla bajo puntos de vista diferentes forma un carácter abierto, flexible y empático, que nos beneficia artística y personalmente.

Respetar el paso del tiempo. Todo, absolutamente todo en la vida requiere de tiempo para germinar. Simplemente es un proceso que no se puede forzar. Lo mismo pasa con los proyectos, confiemos en que, con nuestro esfuerzo, constancia y el paso del tiempo, su contenido y forma terminarán por definirse para dar lugar a unos que resonarán con quienes elijamos compartirlos.

Respetar el paso del tiempo. Todo, absolutamente todo en la vida requiere de tiempo para germinar. Simplemente es un proceso que no se puede forzar. Lo mismo pasa con los proyectos, confiemos en que, con nuestro esfuerzo, constancia y el paso del tiempo, su contenido y forma terminarán por definirse para dar lugar a unos que resonarán con quienes elijamos compartirlos.

¡A seguir aprendiendo!




Experimentar by Matias Hyde

Lo que deseo para todxs los que estamos en la lucha de crecer como artistas:


Permitirnos el placer de experimentar, de escapar a la rutina y de lo conocido.

Romper, aunque sea por unos días, con las ideas y prácticas que creemos nos definen, y abrazar el desconcierto de no reconocernos.

Retratos, naturalezas muertas, paisajes, abstracciones...todas estas disciplinas requieren de poderes de observación y contemplación diferentes, de desarrollo de habilidades sociales y personales que, en ùltima instancia, amplían nuestra visión y nutren nuestra vida. ¿Por qué no vivir cada una de ellas, y sorprendernos con sus resultados? ¿Por qué acotarnos a una sóla, y negarnos las bondades del resto?

Matias Hyde - Experimentar
Matías Hyde - Experimentar
Matias Hyde - Experimentar
Matias Hyde - Experimentar